ARANCHA GOYENECHE 1
ARANCHA GOYENECHE 2
ARANCHA GOYENECHE 3
ARANCHA GOYENECHE 4
ARANCHA GOYENECHE 1
ARANCHA GOYENECHE 2
ARANCHA GOYENECHE 3
ARANCHA GOYENECHE 4

Encontrarse con la obra de Arancha Goyeneche siempre implica un esfuerzo por parte del espectador, pero no un esfuerzo tedioso basado en lo concienzudo, las extensas lecturas y las complejas teorías. El trabajo que las creaciones de Arancha exigen al espectador tiene que ver con el dejarse llevar; con transportarse directamente a lo más gozoso, lo más placentero y lúdico, lo más sencillo y, precisamente por eso, lo más olvidado en ocasiones por la demanda de inmediatez y rapidez mecánica de la sociedad que nos contiene, relegado, por lo tanto, a planos del individuo que, en ocasiones, ya son para nosotros de difícil acceso.

La investigación de la artista cántabra traspasa los límites de la percepción entrando en el campo de lo emocional, lo sensitivo o lo sutil. Las piezas que componen la exposición del Palacete del Embarcadero sitúan al visitante en un laboratorio surgido de su análisis plástico, o bien en un receptáculo de cápsulas de momentos, estampas, e instantes que, congelados, esperan cobrar vida al ser encontrados por quien los observa.

Arancha Goyeneche interpreta paisajes vivenciales y experiencias directas en la misma naturaleza por medio de su personal lenguaje, el cual evoluciona técnicas post-pictóricas y por las cuales se ha convertido en una de las mejores representantes en nuestro país de la Pintura Expandida, en la que en los últimos años, ha incluido de forma magistral los fluorescentes y neones, casi en un punto intermedio entre la solemnidad y el divertimento.