La Galería Gema Llamazares presenta, por primera vez en Asturias, la exposición individual del artista mallorquín Guillem Nadal.

Para esta ocasión, la galería reúne los últimos trabajos plásticos del artista que forman parte de su última serie Proyecto para una isla, en las que Nadal propone cartografías sin principio ni fin que sitúan al espectador frente al abismo.

El viaje es el hilo conductor de estas obras que originan lugares experimentales de transición. El viaje, como vivencia y como metáfora, supone una huella que conecta con la memoria; un sedimento que invita a la introspección. Así, los lienzos, las tablas y los papeles que se muestran constituyen elementos únicos de un laberinto por el que adentrarse.

Como dice el propio artista, sus cuadros cuentan el encuentro entre lo gestual y las sedimentaciones, o lo que es lo mismo, el trabajo y el azar, permitiendo, en ese sentido, dejar la huella del tiempo. Pero el gesto de Guillem Nadal tiene un concepto definido previamente, convirtiendo así el cuadro en espacio de reflexión.

En las obras de esta exposición Guillem Nadal atiende a las indicaciones que ofreció Kavafis en el poema Ítaca y pide que el camino sea largo.